Más sobre la estimulación temprana

El verano es maravilloso. Tenemos tiempo, los días son más largos, hace calor, nos bañamos…

Me encanta aprovechar los paseos por la playa para recordaros lo importante que es recibir los estímulos a través de las plantas de los pies. 

Para que nuestro peque coja seguridad en su caminar es importante que vaya descalzo. Los zapatos tienen una función básicamente de protección y de higiene. Pero durante la primera etapa, ir descalzo, es una buenísima opción.

Desgraciadamente no siempre es posible pero en casa, en la playa, y muchos otros sitios son muy indicados para caminar con el pie desnudo. El contacto directo con la superficie que pisan proporciona toda la información que necesitan para caminar y coordinar su cuerpo en el desplazamiento autónomo. En la planta de los pies tenemos una serie de terminaciones nervisosas que necesitan ser activadas y al mismo tiempo proporcionan conocimiento al caminante.

La estimulación táctil también es muy valiosa los primeros años. En algunos casos puede ocurrir que el niño desprecie el contacto con la arena, la hierba o algunas superficies distintas a las que no está acostumbrado. Esto suele ser debido a una hipersensibilidad que debería ser tratada a través de trabajos con diferentes texturas y contrastes en contacto con la piel del pequeño. Estas dificultades son muy sencillas de trabajar en las primeras edades y se obtienen con grandes resultados. El masaje, contacto y experiencias táctiles facilitan la sensibilidad adecuada para poder caminar, sentir y pisar con seguridad por donde camina.

¿Te animas a caminar por la playa con tu peque?


Carmen Romero, psicóloga infantil, experta en estimulación temprana

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