Más sobre la estimulación temprana

Hoy quiero hablaros de un ejercicio tan sencillo como completo: el baile.

El baile es una práctica que deberíamos incluir todos en nuestras rutinas diarias ya que, encontrar unos minutos al día en el que coger a nuestro bebé y movernos con él al ritmo de la música, no sólo es divertido y placentero, si no que además tiene muchísimos beneficios.
Tal y como os he comentado en otras ocasiones, existen múltiples actividades relacionados con el sistema vestibular. Este sistema está formado por diferentes partes del oído interno y del cerebro y nos ayuda a controlar tanto el equilibrio como los movimientos oculares. El baile nos brinda el plan ideal para realizar algunos de estos movimientos. 
El ejercicio vestibular generalmente permite al bebé salir de su zona de confort y le obliga a tomar conciencia de su cuerpo ayudándole a desarrollar el equilibrio gracias al movimiento que realizamos con el bebé. 
Este tipo de ejercicios dan mucho juego para disfrutar del niño, jugar con él y además potenciar el vínculo afectivo.
A la hora de ejecutar los ejercicios es muy importante ser respetuosos con el
pequeño. Un punto primordial es no dejar de mirar la cara del niño para asegurarnos que lo está pasando bien e ir avanzando a medida que vamos practicando y siempre que veamos que el bebé lo disfruta.
Todos los ejercicios pueden y deben ser progresivos. Así que las primeras veces que los practiquemos lo haremos de manera muy suave y con una duración corta. Conforme el bebé se va adaptando podremos ir aumentando tanto en recorrido como en velocidad, incluso en duración.
La música puede ser clásica o moderna pero, ante todo, debe ser una música de la que disfruten todos los que participen en el baile pues el bebé es capaz de percibir las emociones de los adultos. En ocasiones nos obligamos a bailar con música clásica pensando que es la más beneficiosa para el niño, pero lo que realmente importa es que sea una música que nos haga sentir y disfrutar del baile con nuestro pequeño. Pues no debemos olvidar que uno de los objetivos del baile es reforzar el vínculo afectivo.

Os dejo una lista de movimientos vestibulares para trabajar el baile y disfrutar con vuestros peques:


✅Trotar
✅Correr
✅Balancear
✅Dar giros hacia una lado y hacia el otro
✅Subir y bajar

Como veis únicamente se trata de elegir un buen tema, coger a nuestro bebé en brazos durante 2 o 3 minutos y ¡A bailaaar! 

Carmen Romero, psicóloga infantil, experta en estimulación para bebés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *