Más sobre la estimulación temprana

imageLa visión del recién nacido es limitada. Aunque puede ver desde el primer momento, la parte central de la retina no está del todo desarrollada y no le permite ver con nitidez. A pesar de tener unos ojos grandes y abiertos, la mayor parte del tiempo se mantienen cerrados las primeras semanas.Es normal, pues duermen mucho.
Los estímulos visuales son los que van ayudando a evolucionar la visión del bebé. Ayudemos al bebé a desarrollar su visión a través de estímulos visuales adaptados a sus capacidades.
Al principio pueden percibir cambios de intensidad de la luz y sobretodo puntos de contraste.Por eso recomendamos proporcionar un ambiente con grandes contrastes para ayudar al bebé a fijar su mirada. El mayor contraste es el blanco/negro que podemos presentar a través de mantas de juego, muñecos o cartulinas con distintos dibujos y dejarlo al alcance de la visión del bebé.
Además podemos provocar secuencias de cambios de luz (encender y apagar luces) para estimular su visión.
Con esto, ayudamos al buen desarrollo de la visión y potenciamos la comunicación con el pequeño. A través de la mirada de un bebé nos podemos comunicar mejor, podrá responder antes y mejor a nuestros gestos y juego. Y al mismo tiempo empezamos a fortalecer el vínculo afectivo.

Carmen Romero, psicóloga infantil, especialista en estimulación temprana.