ABC es un servicio de asesoramiento y formación en el campo de la estimulación temprana para niños desde el nacimiento hasta los 6 años.

mamá y bebé felices

ABC es un servicio de asesoramiento y formación en el campo de la estimulación temprana para niños desde el nacimiento hasta los 6 años.

Los primeros 6 años de vida son los más importantes en el crecimiento neuronal, especialmente los tres primeros años. La capacidad de aprender durante estos primeros años es inversamente proporcional a la edad. A menor edad, mayor capacidad.

Aprovechar esta ventaja desde el primer día marca sin duda la diferencia para conseguir un niño más completo, seguro de sí mismo y por tanto más feliz.


La estimulación temprana consiste en unas técnicas y actividades que ayudan a desarrollar al máximo el potencial del niño desde el primer día.

La estimulación temprana es de suma importancia para niños que nacen con dificultades, sin embargo es igual de beneficioso para cualquier otro niño.

El objetivo principal es potenciar el desarrollo físico e intelectual del bebé que facilitarán la consolidación de una estabilidad emocional y potenciarán el vínculo afectivo con los padres y profesionales que cuidan de él.


Estimulación para bebés

Un niño que domina bien su cuerpo y conoce su entorno, es un niño con mayor capacidad de resolver problemas, para relacionarse con los demás, más seguro de sí mismo y por tanto más feliz.

Para eso es imprescindible estar bien asesorado y acompañado por profesionales especializados.

Existen diferentes ámbitos en los que trabajar con el niño.  Ya sea desde casa, desde la escuela o desde la consulta privada.

Te ofrecemos la oportunidad de aprender nuevos hábitos y rutinas diarias que te permitan orientar el buen desarrollo del bebé y a potenciar al máximo sus capacidades. Para entender cómo podemos beneficiar al bebé debemos tener claras cuáles son sus necesidades. Existen tres tipos de necesidades generales que son vitales:


Necesidades fisiológicas

Alimentación, cuidado e higiene. Estas necesidades son las más importantes para supervivencia. Requieren de unos cuidados que permitan un buen desarrollo a nivel físico.

Necesidades emocionales

El bebé necesita cariño, calor humano y amor por parte de sus cuidadores para desarrollar su autoestima y crecer sano.

Necesidades neurológicas

Generalmente se suelen descuidar por falta de conocimiento por parte de los cuidadores y sin embargo son de gran importancia. El cerebro necesita estímulos ambientales y ejercicio físico que propicien su buen desarrollo.

Padres y profesionales tenemos en nuestras manos potenciar el buen desarrollo de los más pequeños por eso es interesante hacerse con las herramientas que nos ayuden a cubrir las necesidades neurológicas.

Los primeros años el cerebro se organiza y crece a una velocidad impresionante para poder llegar a desarrollar su compleja actividad.

Durante estos primeros años de vida se produce la mayoría de las conexiones neuronales que permiten el fluir de la información de una parte a otra del cerebro. Es decir, las células cerebrales, las denominadas neuronas se conectan entre sí provocando una red neuronal más o menos espesa según los estímulos recibidos. A mayor estimulación, mayor densidad en la red neuronal y por tanto mayor facilidad y velocidad en la transmisión de información.

Cuerpo sano, mente sana.

Por otro lado, el ejercicio físico posee efectos beneficiosos sobre la actividad neuronal y las funciones cerebrales, tales como promover la neuroplasticidad y aumentar el rendimiento del aprendizaje, el proceso de la lecto-escritura y la memoria.

Gracias a los estímulos ambientales, al ejercicio físico, a la buena alimentación e higiene y a la estabilidad emocional, el bebé se desarrolla en armonía. Cuanto más rico sea cada uno de los puntos citados anteriormente, más cerca estaremos de desarrollar al máximo el potencial del individuo.

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