Más sobre la estimulación temprana

DSCN1994Desde el nacimiento, el bebé, ya está preparado para la movilidad.
El gran aumento de peso de los primeros meses de vida y las limitaciones de movilidad que los adultos les imponemos (cunas, hamacas, carritos, tronas, etc,…) dificultan enormemente su buen desarrollo psicomotriz.
Prueba dejarlo en un espacio seguro, limpio y sin obstáculos, donde su campo de visión pueda alcanzar objetos que llamen su atención y le animen a moverse.

Una buena opción es comprar una alfombra de puzzle de colores, ya que es blanda y atractiva.

Es importante que intentes dejarlo el máximo de tiempo boca abajo ya que sus brazos y piernas le permitirán avanzar. Piensa que boca arriba es muy difícil que se mueva con éxito. Se sienten como tortugas boca arriba, con posibilidad de ver sólo lo que hay encima de ellos y con grandes dificultades para avanzar ya que necesitan de alguien que les de la vuelta.

Verás, que si no está acostumbrado, se quejará. Por eso, las primeras veces debes prestar mucha atención y girarlo para que descanse unos minutos pero después volver a ponerlo boca abajo. Poco a poco irá alargando y se irá adaptando a esta nueva posición que le facilitará en un futuro cercano, su movilidad e independencia.
Carmen Romero (psicóloga, especialista en estimulación temprana)